De fiesta y con un par de tragos de más

Alberto va a orinar después de haber bebido y de se encuentra una grata sorpresa, este es Jose.

Buenas tardes, voy a contar lo que me sucedió hace dos años en las fiestas de un pueblo. Mi nombre es Alberto, soy un chico de mediana estatura moreno y con unos ojos grandes y azules. Siempre me he considerado heterosexual pero lo que voy a relatar cambio el mi pensamiento y punto de vista hacia los hombres

Todo ocurrió cuando hace dos veranos cuando fuimos con mi pandilla de amigos de fiestas a Almudevar, un pueblo en la provincia de Huesca. La noche comenzó tranquila, mi padre nos llevó en coche de...

Cuarentena con mi padre (IV)

Cuarta parte de la serie de relatos sobre cómo pasan la cuarentena un hijo con su padre en casa.

Recordaros que es necesario leer antes las otras tres partes para entender bien la historia. Agradeceros a todos los que la estáis disfrutando y cualquier cosa, me contactais a través del correo público en mi perfil, sobre todo me gustaría leer opiniones o contactar con aquellos que hayan tenido experiencias similares a estas.

Se acerca la historia al punto actual y la verdad, que nada de esto podría imaginar que pasaría. ¡A disfrutar! ;)

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Os...

Mi primo, su novia y la cuarentena (II)

Mientras ella cocinaba, él cierra la puerta, desnudo, y se acerca a hablar conmigo.

Al día siguiente mi primo entró en el salón donde yo estaba tomando el desayuno junto a su novia, la saludó con un beso, y se paró justo al lado de la mesa. Todos mirábamos hacia la tele hasta que me di cuenta lo cerca que estaba el paquete de mi primo de mi mano.

Se le notaba perfectamente la línea del prepucio. Piensa, me dije, tengo que hacer algo para notarla. Cogí la mantequilla con la excusa de recolocar después mi mano más cerca de su bulto, y la puse en el borde de la mesa. Entonces esperé has...

Cómo ganarse a tu hermanastro 2

André y yo no nos hablamos después de que me pillara con sus calzoncillos. Pero ya sabéis el dicho: cuando el hambre aprieta...

Desde mi descuido en el baño había decidido evitar a André y, en caso de que me recriminara algo, tenía pensado hacer como si no hubiera pasado nada. Pero claro está, esa situación no iba a durar para siempre, vivíamos juntos y era inevitable cruzarme con él.

Las pocas veces que coincidíamos él intentaba no mirarme y yo estaba de acuerdo, tiene que chocarte un poco que tu nuevo hermano se ponga cachondo al oler tu ropa sucia, que también debo decir que dejé de hacer. Intentaba quitarme esa costumbre,...

El becado capitulo 3

Experiencias

El silencio me abrumaba, la tensión aun más. Ambos sin pronunciar vocablo alguno, solo el silencio mirandonos. Mi pierna derecha se movia sin que yo pudiese controlarla, parecía tener vida propia. Junataba las manos y de vez en cuando soltaba algun bufido.

La directora me estudiaba desde su mesa, estaba en silencio, Mirandome esperando a que yo dijera algo supongo. Yo intentaba controlarme y contaba las respiraciones, para que no se notase que estaba exaltado.

La directora tuvo que notarlo, ya q...

El diario del sacrificio de Mark Twin 11

Nos acercamos al final de la historia entre Mark y Eric.

Diario de una adolescencia gay

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Un relato del Enterrador

El diario del sacrificio de Mark Twin 11: Sacrificio estigio

Su petición era la siguiente: debía comprar marihuana en un antro llamado «El Dickens». Pero había varios problemas con eso. El primero era que yo no tenía ni idea de dónde estaba ese sitio, el segundo que sería peligroso, y el tercero y más importante que la posesión de marihuana era ilegal. Si me pillaban, podía acabar en la cárcel...

Adicto a la polla del viejo de la ferranchina.

Él al ver que yo no reaccionaba y no me movía del sitio, volvió a llevar mi mano a su entrepierna diciéndome, tócala, no seas tonto, mira lo que te pierdes, yo sé que te gusta, me decía haciendo que mi mano volviera a palpar aquel bulto que al viejo le colgaba. Ya verás cómo te va a gustar más qu

Hacía años que no iba a una ferranchina, desde mis años de adolescente en el que íbamos a vender cobre, plomo, cartón, etc. A la ferranchina que había en mi barrio, no había vuelto a ir. La verdad es que nunca había necesitado ir, pero un día la casualidad hizo que tuviera que acudir a ella, se me había estropeado un pequeño transformador, y al no poder comprarlo, ya no existía ese modelo, el mismo vendedor de la tienda, me dijo que la única solución era rebobinarlo a mano y que en el barrio, eso me lo podí...

El calor de un prostituto (parte 2)

Aiden, busca ganarse un dinero con unos mercaderes que llegan al pueblo. Una polvo que le cambiará la vida

El placer de los mercaderes

La posada olía a flores y cereales, parece que estuvieron limpiando para la llegada de los mercaderes. Como de costumbre me coloqué en una mesa discreta, pero visible desde la barra y la entrada. Desde ahí podía ver todo lo que ocurría sin llamar mucho la atención y si alguien me buscaba podía encontrarme rápido. Luisa, que se encargaba de la barra, su hija e hijo no paraban de un lado para otro sirviendo bebidas y comidas. En la otra punta del local, algo apartada hay...

Mi sueño con Sebas

En el relato os cuento brevemente lo que recuerdo de un sueño que tuve con un amigo no muy próximo a mí.

Primero que nada quiero decir que me alegra poder escribir un nuevo relato. Me disculpo por haber estado inactivo casi dos años, pero me ha sido muy difícil encontrar tiempo para expresarme con tanto estudio y trabajo, pero gracias a la cuarentena he conseguido encontrar un huequecito para hacerlo (y no volverme majara).

En el relato os cuento brevemente lo que recuerdo de un sueño que tuve con un amigo no muy próximo a mí.

Mi amiga Carla, a la que hacía unos meses que no veía, me preguntaba si...

Ernie 2

Continuación del relato de mis experiencias. Erni se encuentra sobra la cama, con los brazos y piernas atados, listo para ser sometido nuevamente por su macho...

Desnudo sobre la cama, echado de lado y atado con los pies y las manos juntas por encima del abdomen, Ernie escupe fuera de su boca los últimos restos de mi semen, me siento a un lado y acaricio su espalda, su cintura, bajo a sus nalgas y las toco con deseo. Tiene la piel color canela, suave y tersa como la de un chiquillo, me acerco a su oreja y la mordisqueo entre tosco y cariñoso, él aleja su cara, esta algo molesto porque me vine dentro de su boca, aun no se acostumbra a ser un cachorrito sumiso pero ya...