Mi perro
Metí mi mano dentro del pantalón, acariciándome el rabo aún dentro de los boxers. Se notaba que estaba expulsando calor como si fuera una máquina de vapor. Me pareció percibir el olor de mi propia polla sudada, cuando ha estado currándome los gayumbos durante un par de días.
Estaba despertándome, los ojos aún cerrados, y pude notar como mi cuerpo ardía bajo las sábanas. Últimamente me pasa todos los días, todas las mañanas me despierto de la misma forma. No sé por qué, y no es que sea un inconveniente pero supongo que lo que más me molesta es, que si se debe a que he soñado algo especial, luego nunca lo recuerdo. Y aún así allí estábamos otra vez, intentando despedazarme sin moverme mucho, dejando que mi cuerpo se despertara despacio, y mi polla dura como una piedra debajo del...