F.A VIII: Nico, un festival de centímetros

Rubén y Roberto inician a su amigo Nico en sus aventuras sexuales

Pasaron los días y por fin volvió Nico de la playa. Era un chico de 15 años, rubito y con gafas, que de vez en cuando se juntaba con nosotros. De cara era guapete y de cuerpo la verdad es que estaba bastante bien. No estaba mazado, pero se le marcaban los abdominales lo suficiente. Como era casi de la edad de Rubén y Roberto, era con ellos dos con quienes mejor se llevaba, por lo que fueron ellos dos quienes quisieron introducirle en nuestras aventuras.

Aitor, Diego y yo aceptamos a regañadientes, ya...

El dominante cariñoso

Todo el placer de un macho de 36 años que puede dar...

Historis real:

Después de haber probado distintos tipos de relaciones ya sabia mas o menos sabia lo que me que estaba buscando y me daba mas morbo: un activo dominante pero "cariñoso" que buscara el placer mutuo. Ya sabiendo esto colgué un anuncio en una pagina para ver si encontraba lo que me gustaba. Despues de un par de dias recibiendo correos de todo tipo, me llega un mensaje de un tio de 36 años, buen cuerpo pero sin estar fibrado, buen culito y un gran rabo que ipnotizaba con solo verlo. Me envi...

Por curiosidad entré a ver, y terminé con el culo

Vio que yo estaba algo asustado y me había quedado sorprendido al verlo, por lo que trató de tranquilizarme llevando un dedo a la boca, haciendo señas de que callara. Tranquilo susurraba acercándose a mí. Nada más acercarse, llevó su mano a mi entrepierna, empezando a acariciarme el paquete,

Era una noche de verano en la que había ido como muchas veces buscando con quien follar, luego de andar por los jardines de Méndez Núñez que hay en el centro de mi ciudad, La Coruña, y no haber encontrado nada de mi gusto, fui como solía hacer muchas veces, a los aseos públicos que había en la plaza de Pontevedra.

Eran sobre las 2 de la madrugada, sabía que allí los aseos públicos, de hombres y niños, estaban toda la noche abiertos. De todas las veces que fui, siempre los encontré abiertos, solamente...

La mamada de un señor mayor

Un chico joven deja que un hombre maduro le lama el culo casi por compasión y al final descubre el placer de que te chupen.

Marcos tenia 25 años cuando le alquilo la habitacion a Cesar,un hombre de 60 años.

Marcos trabajaba por la mañana y por la tarde daba una vuelta y cuando volvia por la noche veia la tele con Cesar.Asi pasaban los dias.

Un dia viendo la tele pusieron un progrma de gays y hablando al final Cesar le dijo a Marcos que era gay.

Y marcos le dijo que nunca habia tenido deseos de estar con un hombre pero que respetba todas la tendencias sexuales.Y Cesar le dijo que era un hombre muy apuesto.

...

Dos cuerpos mojados en dos metros cuadrados.

Dos gimnastas quedan atrapados en una caja de cristal. Intentan liberar sus cuerpos, y vaya que los liberan.

Dos cuerpos mojados en dos metros cuadrados.

Ambos vestíamos unos slips dorados ajustados, y nada más que eso. Eran parte del show.

Iván y yo habíamos sido gimnastas, así que no sólo habíamos sido contratados por nuestros cuerpos trabajados, sino también por nuestras destrezas, que eran necesarias para el espectáculo de ilusionismo.

Yo había insistido en practicar el acto una vez más. El show era al día siguiente y no lo habíamos ensayado lo suficiente.

Con Iván nos conocíamos ha...

Cosa de tres 2

Un nuevo encuentro entre los tres primos hace saltar chispas.

Un nuevo encuentro entre los tres primos encendió la mecha.

Era verano y los primos más mayores decidimos hacer una quedada para veros y recordar viejos tiempos de cuando nuestros abuelos paternos reunían a toda la familia a la mesa. La idea era de ir a un camping y pasar el día en la playa. Sol, agua, juegos, risas, música, alcohol, etc., que podría ir salir mal.

Llegamos el sábado por la mañana al camping y cogimos cuatro bungalows, éramos un total de doce en total. Dos de ellos se los quedaro...

Mi primera doble penetración

Doce hombres con los que follaría sin piedad (6 de 8)

Escucho a Alain preguntarme si me gustaría que me metieran dos  pollas a la vez igual que han hecho  con JJ y un escalofrío recorre mi espina dorsal. Impulsivamente y dejándole claro que no todo el campo es orégano le respondo:

—¡Ni de coña!

El vasco se me queda mirando de un modo arrogante, escudriñando en mi expresión un atisbo de  debilidad. Tengo la impresión de que mi oposición a sus caprichos, lejos de enojarlo,  lo ha excitado más y le lleva a desear  con más fuerza una doble penetración...

Por un maduro

En un bar gay, un hombre ya entrado en edad seduce al protagonista para que lo haga sentirse joven una vez más

Durante mi pubertad y adolescencia experimente una gran revelación en mi vida. Un sentimiento de libertad de hacer con mi cuerpo lo que yo quisiera sin que me importe lo que digan los demás. Me fui de casa apenas termine la secundaria y afortunadamente he podido sobrellevarme cómodamente.

Desde secundaria empecé a practicar mis técnicas sexuales, para nadie era secreto que yo era la putita de casi todos los profesores, y la putita completa del director y el conserje, pero eso jamás me genero burlas o...

Mi primera vez

Cuando el calvo mas morboso que había visto me mi vida me follo por primer vez.

Historia real:

Todo esto empezo un dia que fui con mi familia de comida a un restaurante, en una de las veces que fui al baño me encontre con el (he de decir que no estaba muy dentro de este mundo ya que solo me habia echo un par de pajas con porno gay). Cuando entre, estaba el, con su 1, 80 de altura, su cabeza calva aunque con sombra de pelo, un cuerpo no muy fibrado pero bien cuidado y con unos vaqueros que le hacian un culo bien firme. Estaba en mitad de los tres meaderos que habia, me lanzo una s...

Mascota Humana - Capítulo 1 - Llegada

En un mundo distópico en el que la población ha vuelto a aceptar la esclavitud, Dau, un muchacho que vive en una tienda dedicada al tráfico de personas, será comprado por un joven deseoso de tener una mascota humana.

Aún faltaba un buen rato para el alba, pero la negrura del cielo ya comenzaba a clarear por el este con los tonos verdosos característicos de la llamada hora del gallo. Desvelado, Dau contemplaba las estrellas con aire taciturno, atesorando el silencio solo roto por los ronquidos de Meep, antes de que Cheren comenzase la ronda matutina. Contemplar el cielo nocturno a través del escaparate de la tienda siempre le hacía pensar en su familia. Hacía ya casi tres años que no los veía, pero no podía decirse que l...