Buenas vecinas, vecinas buenas.

Entre vecinos es normal hacerse favores

Nuevamente la empresa me la había jugado, tras unos cursillos en la central, al volver a mi puesto de trabajo me comunicaron que debía hacer las maletas, me trasladaban, aunque me fastidiaba bastante, lo cierto que en el fondo me gustaba, con cada traslado conocía nueva personas y económicamente salía beneficiado, me subían el sueldo, por ese motivo no protestaba aunque ya empezaba a estar cansado eran muchos años de oficina en oficina, de inspector, estaba unos meses y me trasladaban. En esta ocasión el de...

La otra (II)

Hola, soy yo de nuevo, Sergio, el cabrón que le puso los cuernos a su novia con un bombón alemán en Ibiza. Ya estoy en casa, mi vuelo llegó ayer por la mañana y ahora mismo estoy frente al pc de casa. He leído los comentarios a mi primer relato La otra (I), y agradezco muchísimos los consejos, pero los acabo de leer y he llegado demasiado tarde, pues lo he confesado todo.

Hola, soy yo de nuevo, Sergio, el cabrón que le puso los cuernos a su novia con un bombón alemán en Ibiza. Ya estoy en casa, mi vuelo llegó ayer por la mañana y ahora mismo estoy frente al pc de casa. He leído los comentarios a mi primer relato La otra (I) , y agradezco muchísimos los consejos, pero los acabo de leer y he llegado demasiado tarde, pues lo he confesado todo. La verdad es que no me la merezco, es guapa, inteligente y encima tiene buen corazón.

Anoche le dije que viniera a casa, que...

La una por la otra Pt.1

Muchas veces la vida da giros inesperados.Uno nunca sabe lo que va a ocurrir, y eso fue lo que sucedió cuando mi rutinaria vida cambio totalmente tras una gran traición por parte de dos personas muy queridas.

Suena el despertador, es hora de ir a trabajar. Como todos los días me levanto a la misma hora, las siete.

A las nueve tengo que estar en la oficina, y es que de mi casa al trabajo hay un buen cacho.

Mi mujer se levanta a la misma hora que yo para darle el biberón al bebe.

Somos nuevos en esto, apenas seis meses de paternidad, pero lo llevamos muy bien.

Y la verdad que teníamos ganas de probarlo, porque ella con treinta y dos y yo con treinta y cinco, creo que no podíamos dejarlo par...

La otra (I)

Me mola una chica, bueno, una chica o una diosa de la belleza, porque físicamente pertenece más al pincel de un Bouguereau que a la propia naturaleza humana.

Hola, tengo 21 años y tengo un pequeño problemilla que no cesa de rondarme por la cabeza. Sí, sé que no es para tanto cuando lo cuente, pero para mí si es complicado de explicar. Depende de la personalidad del lector/a pensará que soy un chico que se ahoga en un vaso de agua, un cobarde, o un mamón, un flipado de la vida, uno de tantos pseudos donjuanes producto de la mentalidad capitalista de la sociedad. Tengo novia estable, y este es el relato de un traspié con una chica alemana.

Me mola una c...

Con el diablo en el cuerpo (1 y 2). Corregida.

En busca de confesar sus pecados, una sensual pecadora termina en el lugar correcto para superar sus aflicciones. Versión completa y corregida.

Con el diablo en el cuerpo (1 y 2). Corregidos.

Con el diablo en el cuerpo (1).

Ana se sentía cansada, observaba la celebración desde la barra, con la copa de campaña aún sin probar. Estaba harta de todo, de su trabajo, de sus compañeros, de la gente que conocía y de la “fama” que últimamente le acompañaba.

Había logrado el contrato más importante del último año y todos la miraban con nuevos ojos. Incluso, uno de los socios principales del estudio de abogados al que conocía la in...

Con el diablo en el cuerpo (2).

En busca de confesar sus pecados, una sensual pecadora termina en el lugar correcto para superar sus aflicciones.

Con el Diablo en el cuerpo (2).

Ana miró a los ojos negros del hombre y a la mujer que estaba a su lado. Aquella situación era extraña. Ella confesándose a dos desconocidos, a un cura cincuentón y a su rubia y leal feligrés. Había algo extraño en aquella reunión que preocupó a la abogada, pero desechó aquellos pensamientos. Estaba más preocupada de que ellos no notaran su estado de excitación.

  • Me parece que debes continuar con la confesión, Ana –repitió el padre Patrick-. Necesito saber más pa...

Caliente

Si mi marido pasa de mi... ya me buscaré yo quien no lo haga...

Soy nueva en esto de escribir, así que trataré de hacerlo lo mejor posible. Lo que voy a contar es real y os lo contaré tal y como pasó.

Bien, soy una chica de 27 años, casada desde no hace mucho tiempo con el único hombre con el que he estado. Me va bien, no me puedo quejar, pero desde hace un tiempo me ha dado por pensar el cómo sería estar con otro hombre, sobre todo desde que mi marido anda un poco desganado.

Aquel día, mi marido había salido temprano a trabajar. Yo estaba bastante caliente,...

Con el diablo en el cuerpo.

En busca de confesar sus pecados, una sensual pecadora termina en el lugar correcto para superar sus aflicciones.

Con el diablo en el cuerpo.

Ana se sentía cansada, observaba la celebración desde la barra, con la copa de campaña aún sin probar. Estaba harta de todo, de su trabajo, de sus compañeros, de la gente que conocía y de la “fama” que últimamente le acompañaba.

Había logrado el contrato más importante del último año y todos la miraban con nuevos ojos. Incluso, uno de los socios principales del estudio de abogados al que conocía la invitó a una cena con otros socios y directivos. Sin embargo, Ana sólo...

Mis vecinas: La fiesta de disfraces.

Mis vecinas y yo acudimos a una fiesta de disfraces, donde la diversión principal es el sexo(infidelidad, maduros, trios, voyerismo.........)

MIS VECINAS: LA FIESTA DE DISFRACES.

CONTINUACION: MIS VECINAS UN TAXI PARA MIS VECINAS.

Era sábado, había llegado el día de la fiesta de disfraces del Sr. Estrada, estaba nervioso, tenía ganas de ver como se defendían mis vecinas, en una orgia en toda regla, me levante sobre las 10:30, ellas aún no sabían nada, llame a Verónica, para solucionar lo de los disfraces.

V.- Si?

J.- Hola Verónica, te llamaba por el tema de los disfraces, me recomiendas alguno para las chicas?

V.- No...

Mi esposa quiere ser la Puta de otro

Mi falta de hombría, que reconozco en la fantasía y en la realidad, hizo que desde hace un par de meses me pusiera a pensar en que lo más justo es que mi esposa tuviera un amante. Pero no como los machos que ocasionalmente se la han cogido, sino un amante de planta.

Somos una pareja liberal en la Ciudad de México. Mi nombre es Eugenio; tengo 42 años y estoy casado con Paty, una mujer que socialmente aparenta ser muy recatada, pero que en la intimidad es una verdadera puta. Ella es muy bonita, de ojos grandes y negros, blanca y delgada, pero su mejor atributo es, sin duda, su enorme culo. Sus medidas son 88 centímetros de tetas, 62 de cintura y sus nalgotas alcanzan un metro de circunferencia. Hemos tenido experiencias con algunos hombres que se la han cogido delante de...