De ejemplar a infiel en tan solo dos semanas 2
Después de haber dado el salto a la infidelidad con la chica de la limpieza, el máximo deseo de Carlos es tirarse a la negrita de enfrente. Otra vecina, la típica metomentodo, intercederá
Ese lunes por la noche, pese a las tres corridas de la lujuriosa mañana (de la que recordaba sobre todo la excitante mirada de la vecina que le hizo correrse sin necesidad de tocarse), Carlos no sólo no rehúye el sexo con María, sino que su calentura le vuelve a parar su polla. Ya no le importa demostrar su fogosidad, necesita follar y hacerlo con su mujer embarazada tiene doble valor: primero porque sigue enamorado de ella y es su forma de demostrarse que ese amor no se ha agotado (a pesar de que fuera bus...