Otra vez tú
Tengo un amigo que por motivos de trabajo viaja mucho, su mujer aprovecha esos viajes para saciar conmigo su insatisfecha vida sexual.
Una agradable sensación me despertó del sueño, tardé en reaccionar pero ahí estaba mi querida amiga, aferrada a mi polla y lamiéndola como una niña lame su caramelo. “Otra vez tú” pensé, toca gozar. Venía del aeropuerto de despedirse de su marido, un empresario que para suerte de ambos solía viajar mucho.
Esta vez el periodo entre un viaje y otro había sido más largo, por eso Susana vino a mi casa nada mas dejar a su cornudo en la puerta de embarque. En parte me da pena porque conozco personalmente a...