Sandra, se convierte de secretaria a mi puta perso

Como por una casualidad consigo someter a mi secretaria y hacer de ella una verdadera zorrita… (con fotos)

Sandra, se convierte de secretaria a mi puta personal (1)

Como por una casualidad consigo someter a mi secretaria y hacer de ella una verdadera zorrita

Esta historia es fruto de mi imaginación pero no me importaría nada que se hiciera realidad

Me llamo Toni y trabajo en una consultora. Tengo 30 años y me puedo considerar bastante atractivo. Soy moreno, ojos claros, 1.86 y unos 80 kg de peso. Soy gerente y en mi trabajo tengo despacho propio. Somos varios gerentes y tenemos un grupo de...

Con tu jefe, te pone y lo sabia

Te lo dejo leer. Mientras lo haces, me pongo a tu lado, nos masturbamos el uno al otro, despacio. Observo tus reacciones. Parece que te gusta. Jadeas, chorreas, no sé si por mis dos dedos dentro de ti, o por lo que lees. Me agacharía a bebérmelo todo, pero prefiero seguirte observando.

Te lo dejo leer. Mientras lo haces, me pongo a tu lado, nos masturbamos el uno al otro, despacio. Observo tus reacciones. Parece que te gusta. Jadeas, chorreas, no sé si por mis dos dedos dentro de ti, o por lo que lees. Me agacharía a bebérmelo todo, pero prefiero seguirte observando. Cuando llegas a lo de tu jefe, cambias. Me la mueves más deprisa, jadeas aún más. Te das la vuelta hacia mí, me besas en los labios, me tumbas, y te la metes. No sé si yo sigo ahí para ti, parece que estás en otro sitio...

Con tu jefe, por qué me lo cuentas?

Recibo un mensaje tuyo. Que estás tomando unas copas con tu jefe, y que te está contando cuánto siente que te vayas y cuánto te va a echar de menos. Que crees que lo dice en serio, que piensas que lo has juzgado y tratado mal. Y que él te pide un favor, algo que recordar.

Recibo un mensaje tuyo. Que estás tomando unas copas con tu jefe, y que te está contando cuánto siente que te vayas y cuánto te va a echar de menos. Que crees que lo dice en serio, que piensas que lo has juzgado y tratado mal. Y que él te pide un favor, algo que recordar.

Sin darme tiempo a contestar, recibo otro. Solo quiere que le beses, tocarte los pechos, y que se la chupes. Entiende que no te la dejes meter. A ti te da pena, y agradeces que no quiera todo. Dudas.

No sé qué decirte. Tar...

En manos de la experiencia (1)

Dicen que la experiencia es un grado, yo lo experimenté en mi cuerpo...

EN MANOS DE LA EXPERIENCIA. I

Allí estaba tendida en su cama más que satisfecha y, sobre todo, agotada. Mi simpático vecino, el que me animaba con sus piropos y siempre tenía una palabra agradable para mí, me había llevado a su casa, hizo de mí cuanto quiso y, como me dijo unas horas antes muy gráficamente, "había conseguido que le abriera mis piernas y le pidiera que me follara", lo mas curioso es que me encantó, no pensaba que me iba a dar tanto placer y, sinceramente, me hizo disfrutar hasta...

Aventura con mi compañero de trabajo (1)

A veces es muy difícil mantenerse fiel a los propios principios, en más de una oportunidad me he visto tendada por algún hombre que me ha gustado. Esta es la historia de mi aventura con mi compañero de trabajo.

Aventura con mi compañero de trabajo (Parte I)

Por Loreto

Mi nombre es Loreto, tengo 40 años cumplidos, y aunque tengo esta edad, todavía me siento muy juvenil. La razón es que por motivos de trabajo, paso gran parte del día en el centro de la ciudad donde vivo, siempre capto la mirada de los hombres, que se dirigen a mis pechos, a mi rostro o a mis nalgas. Algunas veces hasta he escuchado palabras de halago hacia mi figura, que sin ser el de una jovencita, si es el de una mujer madura bien...

En espera del 2 de Marzo

Una agente viajero relata 3 de sus salidas de trabajo aprovechando muy bien esas visitas a distintas ciudades de México. ¿¿Me recibirías en tu ciudad??

En espera del 2 de marzo

Me considero una mujer feminista, no sé que entiendan ustedes por ello, pero estoy completamente a favor de que se nos den las mismas oportunidades que a los hombres. Tal vez alguien piense que soy lesbiana o marimacha, pero no es así, soy muy femenina, pero siempre antepongo mi fidelidad hacia las mujeres.

Esta filosofía me ha llevado a hacer cosas que antes sólo las hacían los hombres, como ir manejando y al ver un chico guapo, gritarle: ¡Adiós papacito!. Coquete...

Un espejismo de la realidad

Buscas descubrir el brillo del deseo en ellos y parece que lo descubres, te tumbas a mi lado y me besas, noto como tus dedos buscan mi abertura desesperadamente...

Hoy es un día lluvioso, hace mucho frío, pero eso no aplaca el calor que hay en mi alma por encontrarme contigo. Me voy acercando a la playa, veo que estás en el rompeolas, mi corazón tiembla al verte esperando, no sé como comportarme, que decirte, como mirarte, solo sé que por fin estás ahí y que por fin serás mío.

Te has dado la vuelta y me ves, cada paso que doy lo hago bajo tu atenta mirada… me estoy poniendo más nerviosa aún, nunca me has visto en persona, no tengo claro si te gustaré, aunq...

¡Qué me has hecho!

...Se la acerqué, apoyé la punta en el comienzo de su raja. ¡Aaaggg!, gimió casi a gritos. Y se cubrió el sexo con la mano. No, no me la metas; dentro no. Un escalofrío me zarandeó de la nuca a los huevos. Apreté los dientes, el culo y cerré los ojos con todas mis fuerzas...

¡Qué me has hecho!

Subí las manos por sus piernas. Acariciaba y jugueteaba con las yemas de los dedos a descubrir sus muslos, que se mostraban cálidos y agradables. Al notar como la falda dejaba paso a la desnudez me sujetó las muñecas con sus manos. Me detuve e inspiré con fuerza, necesitaba llenar los pulmones porque mi corazón se debatía al ritmo que se iban retirando sus ropas. La miré a los ojos, pero bajó la vista; rechazó mis ansias. Emitió un suspiro profundo y gimió a escondidas. Quería...

Morir amando

Era una mujer ardiente que, ante la indiferencia de su marido, tuvo que buscar quien calmara sus deseos.

MORIR AMANDO

-¡Otra vez te vas! No puede ser que todos los días me hagas lo mismo. ¿Qué pueden darte ellas que no tenga yo?

Era el reproche diario. Desde que se casaron empezó a notar ella la fijación que sentía su marido por las putas. Le encantaba ir a los centros nocturnos, encontrarse con ellas ahí, consumir alcohol, bailar y lógicamente, irse a la cama con alguna de sus acompañantes. Esa era su vida, no podía evitarlo. El ambiente nocturno le atraía y los coños de las putas mucho más....

El tercer maestro. Entregada.

Despues de Q... continúa el aprendizaje.

EL TERCER MAESTRO. ENTREGADA.

Lo tomé de la mano y le hice sentarse en una pequeña butaca que había en el dormitorio, estaba justo enfrente del espejo del armario. Me senté en una de sus rodillas y le cogí la polla, empecé a bajar y subir la mano desde la base hasta arriba, puse los labios junto a uno de sus oídos y comencé a hablarle

¿No te gustaría que te contara con detalle todo lo que me han hecho los jovencitos? – sentí como su polla se movía - ¿Quieres saber lo que les he dado? ¿...