Seducida
Una mujer casada acepta la invitación de unas amigas para tomarse unas minivacaciones en la costa.
SEDUCIDA.
Julio aparcó el coche en el parking de la estación de tren de Chamartín y abrió desde dentro el portamaletas del vehículo. Miró a su derecha, donde Chus, su esposa, recogía su bolso y su neceser. Ambos salieron del vehículo y Julio acudió al portaequipajes para coger la pequeña maleta verde.
¿No quieres que te acompañe hasta el tren? preguntó Julio, esperando que su esposa no le obligara a hacerlo.
No, gracias, la maleta pesa poco y yo puedo con todo le contestó...