Confesion de una infidelidad

Yo no tuve la culpa de lo que paso, si no me hubieras ignorado por tanto tiempo.

Confesión de una infidelidad.

Hola, sabes tengo algo que contarte, no quiero dar mas rodeos, ayer traicioné a tu corazón, me falló la voluntad y caí en las redes de la infidelidad, no me pidas que te mire a los ojos; no puedo suponer que no pasa nada cuando en mi piel esta la huella de sus dedos, como olvidar la pasión desbordada que sentimos al momento de la traición.

No es por justificarme... pero no fue mi culpa, fue un momento de debilidad que le dio la mano a mis ansias contenidas,...

Mi adorada y siempre fiel esposa

Otra vez Andrea hace de las suyas, le dieron las doce...

MI ADORADA Y SIEMPRE FIEL ESPOSA

Hola, a los tiempos, se acuerdan de nosotros?, Somos Glen y Andrea, hace algún tiempo publicamos otro relato, sobre la primera vez que nos iniciamos en el mundo SW y lo que hicieron Andrea y Rodrigo.

Han pasado algunos años y algunas travesuras, que les prometo en un próximo relato, contar en detalle. Si hemos hecho algunas cositas y Andrea ha resultado ser la más beneficiada de las mismas.

Bueno, dejándonos ya de preámbulos, les contare que soy ge...

Fui con mi esposo a un cine porno

Así realicé, acompañada por mi esposo, mi loca fantasía de ir a un cine porno para abandonarme a la lujuria y ser follada por los hombres presentes en la sala.

Hola, me llamo María Luisa, aunque todo el mundo me llama Marilú, y soy una chica latinoamericana de veinticuatro años, casada con Jorge, un español de cincuenta y tres con el que resido en un país del centro de Europa. Hace cuatro años que dejé mi cálida y añorada tierra caribeña para emigrar a España, a una ciudad de la costa mediterránea donde conocí, en el establecimiento hostelero en el que comencé a trabajar, al que hoy es mi maduro y adinerado esposo, el cual por aquel entonces se encontraba al...

Juegos calientes

(Relato escrito a cuatro manos) Dos parejas, una cena, un coche, la temperatura que sube y sube sin parar.

JUEGOS CALIENTES

Llevo todo el día deseando que llegue ese momento, porque creo que el juego que he ideado para esta noche te va a gustar y estoy ansiosa por empezar.

Hemos quedado a las ocho en punto, hoy toca ir a una cena de gala con nuestras respectivas parejas. Alberto, mi pareja y yo pasaremos a buscaros.

El momento se acerca, y ya sólo faltan unos minutos. Llegamos frente a vuestra casa y yo bajo del coche, mientras Alberto se queda en él, ya que lo ha dejado en doble fila...

Los pechos de mi mujer y mis enormes testículos

Esta es una historia que les resultará insólita sobre una esposa de pechos inmensos, un marido con testículos enormes e infidelidades consentidas y disfrutadas.

Cuestión de gustos: los pechos de mi mujer y mis infortunados testículos

Aunque les suene a tópico, la historia que sigue es absolutamente cierta, pero he omitido detalles y circunstancias comprometedoras de la misma, a fin de conservar el anonimato. Reconozco que es un relato insólito, pero anticipo que muchos lo entenderán e, incluso, que compartirán en cierta medida conmigo mis gustos.

Mi mujer, que aparecerá más adelante como tal en este relato, es una preciosidad, guapa en su rostro p...

El semental de mi vecino

Mi vecino de enfrente, un joven de 18 años me conduciria a un mundo de placeres desconocido en un fin de semana en que mis hijos y mi esposo se encontraban ausentes. Son 2 partes

Soy una mujer de 41 años, casada, con dos hijos adolescentes, uno de 12 y otro de 17 años, mi matrimonio ha sido muy feliz y quitando alguna pequeña crisis mí esposo y yo siempre nos hemos querido y respetado en estos 19 años de matrimonio.

Mi nombre es Susana y desde muchos años trabajo junto con mi esposo en una agencia inmobiliaria que el ya poseía cuando nos conocimos y gracias a la cual siempre nos ha ido bastante bien económicamente hablando, soy rubia, de estatura media y aunque los años...

Romina, mi perra buscona, mi amor (7)

Se vuelve cada dia mas perra, asi somos.

Romina, mi perra buscona, mi amor 7

La noche empezó a avanzar, los tragos fueron corriendo y si a alguno de los tres nos quedaba alguna inhibición desapareció por completo. Juan estaba económicamente muy bien, era un chico del interior del país, al que sus padres bancaban y le alquilaban un departamento en Capital para que estudie. Yo era siempre el encargado de ir a buscar los tragos y cuando me alejaba los veía torearse todo el tiempo, hacerse chistes, tironcitos de pelo, todo un juego introdu...

Debora y yo camino a la perversión (8)

Las cosas se encauzan hacia donde deben ir.

Debora y yo camino a la perversion  8

Este fue el comienzo de una nueva etapa en nuestra relacion. Debora se paso hasta el sabado provocandome, calentandome, pero sin coger ni acabar en ningun momento, me sentia como una moto de caliente, veia un poco de escote y estaba que volaba. El sabado tuve que trabajar hasta tarde, habia que terminar un trabajo importante en la productora, llegue a casa sobre la hora de irnos, Debora estaba vestida con un vestido negro corto, el pelo planchado, una pintur...

Casa rural con mi mujer

Eran un fin de semana que se prolongo gracias a mi mujercita.

Era un día de agosto en el que el calor era insoportable, así que como por aquellos entonces contaba con vacaciones, nos decidimos ir el fin de semana una de las casas rurales que nos ofertaron, entre todas ellas destacaba una que se presentaba como lugar de esparcimiento, en el que el precio era módico pero con la condición de prestar servicios en la casa. Después de verlo como una nueva forma de pasar las vacaciones como unos días en los que por lo menos no nos aburriríamos como ostras, como...

Mi Castigo (5)

Los años pasan, mas las huellas de mi castigo quedan. Paulina y Xavier aún tienen una historia que contar.

** Dejo a mi acompañante, en su destino, tras sus últimas palabras creo que nunca más nos volveremos a ver, ahora todo lo sucedido entre nosotros es pasado y ahora solo me queda el futuro. Tengo que volver a casa pronto, antes de que Paulina sospeche alguna cosa, preparo mi auto y limpio cualquier evidencia su presencia, debo apresurarme para ir a besar a mis adorados hijos y mi amada esposa.

Por mi cabeza no pasó ni por un minuto de lo que realmente íbamos a conversar ese día. Nuestra vida habí...