Un cambio de vida, sigue la historia (4)
Me encanta ser tan perra.
Un cambio de vida, sigue la historia IV
Salí profundamente angustiada de la oficina de Fernández, Llamé por teléfono a casa y le pregunté a la chica si podía quedarse hasta que viniera mi marido. Necesitaba darme un baño sentía todavía la leche pegajosa en mis nalgas.
Pero sobretodo me sentía sucia, sentía que estaba atentando contra algo que había nacido entre Jorge, Ricardo y yo. Me fui al trabajo y aproveche para bañarme en los vestuarios, además tenía ropa para ponerme. Sentir el calor...