En unas fiestas

Fui a aquellas fiestas con la intención de pasármelo bien con mi amiga Ana, sabía que él iba todos los años, pero pensé, que con tanta gente, sería casi imposible

Os traigo mi primer relato espero que me digais que os parece y si quereis que siga o no publicando. Aclarar que este relato es producto de mi imaginacion.


Tengo 24 años, físicamente soy normalita, no voy  decir que tengo el típico cuerpazo, mas bien me considero una chica del montón.

Hace algo más de dos años, que venía tonteando con un chico por internet, habíamos que...

Dos hombres distintos

Amigos, amantes. Un marido que no es como ella quisiera, un amante que la hace estremecer.

Su mano se desliza por mi pierna, sube; asciende por mi muslo ahora. Mi cuerpo se estremece, ese simple contacto ya me pone a cien y hace que mi sexo se moje, se llene con mis jugos. Paco, mi marido, sentado a mi lado, es ajeno a todo; también Cristina su mujer, que está sentada junto a él. Nada saben ambos del jugueteo al que me está sometiendo mi jefe. Ahora su mano se mete entre ambos muslos y llega por fin a la frontera de mis braguitas, siento como con su índice acaricia suavemente mi rajita por encima...

El mulato Duncan se folla a mi mujer (4)

Mi hermana y su novio Duncan vienen a casa a pasar unos días (4ª parte)

A la mañana siguiente cuando me desperté ya eran casi las 12. Me levanté con una resaca brutal, dando tumbos recorrí la casa pero no había nadie. Cogí una botella de agua y casi me la bebí entera de un solo trago. Tenía la boca y la garganta secas, me acordaba a duras penas de lo de la noche anterior y el dolor de cabeza era brutal, apuré el agua y me volví a la cama a seguir durmiendo. Debió pasar una o dos horas cuando noto entre sueños que me tiran del brazo, abro perezosamente los ojos para ver a mi muj...

Infiel....

Eso, ser infiel, no entraba en mis planes ese dia, ni ninguno, diria yo. Solo sucedió de la manera más imprevista y divertida, no lo voy a negar, esos instantes me han rejuvenecido y dado "vidilla" en mi aburrida vida.

No es que lo justifique, solo es mi experiéncia.

Una salida del todo informal con amigas, una cumplia 50 años, un restaurant acojedor y un propietario... divino...

Solo llegar al mismo y verle.... fué un flechazo instantáneo, me consta que por parte de los dos. Un saludo, un apartar la silla,un calambre al rozar los dedos al retirar un plato, una sonrisa humeda y sensual...

Cuando el cava i las bromas ya habían hecho su efecto, en casi todas, yo nunca bebo, me fuí al baño. Justo antes de l...

El Director 2

El Director de la escuela de mi hijo se monta a mi mujer

El Director 2

Este relato está escrito en forma conjunta con mi gran amigo, el escritor Gus Becker, autor original de la historia y es la continuación de El Director, el cual sugerimos leer para una mejor comprensión.

http://www.todorelatos.com/relato/65591/

Como les había contado en el anterior relato, dado que a el director no le gusta usar preservativos, mi mujer solicitó turno con el ginecólogo para que le vuelva a implantar...

Fuiste tú el que quisiste que fuera zorra

Compréndelo, cariño. Él no es dulce como tú. Él llega seguro de sí mismo, me dobla sobre el suelo a cuatro patas, me levanta la falda, me baja el sujetador para que mis tetas bailen y me penetra con furia, sin pedir permiso, sin ninguna complacencia. Le da igual.

Sabe que soy suya, que mi coño le pertenece y que nada más verlo u oírlo, mi coño rezuma líquidos por los muslos. Él lo sabe y no se anda con remilgos. Me trata como lo que soy; como su puta perra, como su zorra guarra, como su cerda más sumisa y complaciente.

Él me coge del pelo, tira para atrás y me folla sin piedad porque sabe que me corro con sólo notar en mi coño la punta de su  polla. Y él lo sabe. Y tú también lo sabes porque fuiste tú el que casi suplicaste que fuera a trabajar sin bragas, que...

Laura y su síndrome

Me llamo Laura y tengo el síndrome de Obsesión por las Pollas Grandes (OPG para abreviar), o eso dice mi psicólogo.

Me llamo Laura y tengo el síndrome de Obsesión por las Pollas Grandes (OPG para abreviar), o eso dice mi psicólogo. Empecé a visitarle cuando me di cuenta de que mi comportamiento era un poco descontrolado en ocasiones, y él me diagnosticó enseguida el síndrome OPG tras enseñarme varias figuras de Rorschach. Se supone que son manchas aleatorias de tinta que no representa nada, y cuando el paciente las ve las interpreta según sus impulsos:

  • ¿Qué ves en esta lámina, Laura?
  • Un chico saludando con un mie...

El Club De Folladores De Altos Vuelos: La Anaconda

El club de folladores de altos vuelos es un club al que pertenecen aquellos que han mantenido relacciones sexuales a bordos de un avion, sera una serie con las aventuras de diferentes miembros de este club, hoy le toca el turno a Sabrina, una mujer casada y a su encuentro con la Anaconda

Era nuestro primer viaje a EEUU y no había sido idea de mi esposo, de hecho el quería ir de vacaciones en Julio otra vez a la casa de sus padres en el pueblo, mi esposo Agustín siempre había sido bastante tacaño, ya lo era cuando le conocí y lo siguió siendo durante nuestros 2 años de noviazgo, pero por aquel entonces la cosa no era demasiado exagerada.

Llevábamos casados 5 años y en los últimos 2 se había vuelto mucho mas agarrado, la mayoría de nuestras discusiones tenían que ver con ese defecto suy...

La ceniza nos iguala a todos

Se celebra el funeral del recientemente asesinado Julio Cesar. Pero hay multitud de intereses y pasiones para que las exequias se celebren con el adecuado respeto para tan magno personaje.

Vini, Vidi, Vinci (IV): Aequat omnes cinis

El funeral estaba atestado. Muchos de los que se consideraban a sí mismos como amigos de Cesar estaban allí. Aunque fuese para aparentar y estar en el bando ganador. Toda la conjura de traidores que habían asesinado a Julio habían huido y se disponían a presentar batalla contra las huestes de Marco Antonio.  Mientras las exequias eran en realidad un escenario de luchas intestinas de poder ya que ya se había hecho público el testamento del Cesar que habían...

Mi recatada mujer, ¡qué zorra es!

Un hombre descubre en un vagón de tren como su mujer quiere ser realmente follada mientras ella participa en un sexual juego.

Una inmensa niebla cubría el tren para hacerme pasar la noche más aburrida de la historia junto a mi remilgada mujer. El traqueteo monótono y sus ronquidos nada despreciables me impedían conciliar el sueño.

Salí al pasillo y dirigí mis pasos hacia el baño masculino. De un compartimento cercano salían murmullos sofocados. La puerta, entreabierta, me dejó ver lo que ocurría en su interior. Quedé petrificado, incapaz de moverme. Era fantástico. Ni mis mejores sueños podían comparársele.

Observé cóm...