Las aventuras sexuales y cotidianas de messalina
Messalina es una chica promiscua, adicta al sexo desde muy joven. Trabaja para una Editorial y su cartera de cobros, llena de clientes adictos a ella, le sirve para dar rienda suelta a su pasión por estar siempre en compañía masculina y la femenina, si se tercia también. Está casada con un buen chico de corta inteligencia. Su estado social no le afecta para nada, cuida, eso sí, de que su promiscuidad pase inadvertida para su consorte. Como buena liberal no quiere atarse a nadie, ni siquiera a su jefe, de la que es amante fija desde hace más de tres años. Ahora, fuera de su domicilio, le espera otras aventuras de interés.
Messalina se encuentra en la cama matrimonial, con sus largas piernas rozando los lados de ésta y recibiendo de su marido, quien se encuentra debajo de ella, la enorme polla de venas inflamadas. Ésta se hunde con desespero sintiéndola llegar al cuello uterino y tocar su saco vaginal. Esta forma de follarla la ha vuelto loca de satisfacción desde que se conocieron. El hombre está en un histérico coito que, para cualquier otra mujer, pudiera ser una dolorosa humillación pero para ella, acostumbrada al coito d...