Hijo, bendito seas por hacerme gozar
*Cuando vine a darme cuenta, mi hijo era todo un hombre, mientras que yo siempre había creído que siempre sería mi bebé.
Hola, mi nombre es Lucrecia, la esposa de Gabriel. Siempre él escribe nuestras anécdotas sexuales, pero hoy me he animado a escribir la mía, porque quiero que todos sepan lo feliz que me ha hecho ese ser que durante nueve meses llevé en mi vientre y que pensé que jamás crecería.
Mi hijo Leopoldo tiene 25 años y recién se acaba de graduar como ingeniero, pero lo que voy a contarles sucedió el año pasado, cuando llegó un poco pasado de copas tras haberse ido de parranda con los amigos de la constructora...