Cuarta cita
Se dio cuenta de su error al confiarle que disponía de la tarde y la noche libre. Casi parecía una insinuación para pasarla juntos...
Estaba de los nervios, sola en casa y sin saber que hacer hasta la hora de dirigirse hacia Madrid. Habia hecho las cosas de la casa, ido a la peluqueria, comprado el bono-bus nuevo, la panaderia, y aun no eran las doce y no se le ocurria en que emplear el tiempo hasta despues de comer.
Miró mil veces mas en los armarios, desechó la ropa que habia elegido un rato antes, volvió a sacarla, y al fin se sentó un rato delante del ordenador. Hoy tendria todo el dia libre, su marido no volvería a casa hasta e...