El perverso juego de un matrimonio (3)

Dolores y el negrazo follan deseperadamente y la hembra parece tener como objetivo agotar al semental...lo que aumenta la calentura de Román, que se siente más cabrón cada vez.

TÍTULO: El perverso juego de un matrimonio 3

Dolores permaneció con los ojos cerrados después de venirse en la boca de su ocasional amante. El chocho rebosaba de jugos y el negro estaba empalmado a base de bien, de tal forma que arrodillándose frente a la hembra dirigió su pollaza a la grieta resbalosa…y se la fue metiendo todo lo que podía.

Mmmmmmmmmm…ohhhh…qué haces brutote…cómo me llenas…sí,follamé…cacho cabrón…¡¡¡ - exclamó ella recibiendo la pinga y disfrutando del poderío de aque...

Mi esposa en vacaciones

Deje a mi esposa en el complejo turístico y eso me costó unos lindos cuernos.

Luego de haber publicado las vivencia de mi esposa y mías, he recibido innumerables correos de otras personas que han vivido experiencias similares y no se atreven a contarlas, por supuesto que les solicité el permiso para relatarlas y de esa manera que los lectores puedan disfrutar de tan calientes historias.

Está el caso de Rodolfo y Diana, están casados hace ocho años, tienen un varón de seis años, el tiene 35 y ella 29; la historia de Rodolfo y Diana comienza con unas vacaciones en la provin...

Mama embarazada de otro

Mama, mi hermana y yo nos fuimos de la casa y ella cojió con otro.

Hola amigos lectores de TODORELATOS. Mi nombre es Alejandro, y tengo 18 años de edad , pero cuando sucedió todo esto que les voy a relatar tan solo contaba con 10 años de edad y mi hermana Martha tan solo tenia 5 años. Mi padre en ese entonces de 40 años era un señor responsable alto de pelo corto y muy cuadrado en todos sentidos que trabaja en una empresa transnacional en el área de comercio bursátil por lo que se ausentaba demasiado tiempo de la casa, y la mayor parte del tiempo convive con otras pe...

En el lecho conyugal

Un matrimonio, hombre y mujer (en España hay que especificarlo) tendidos en el lecho. ¿En qué piensan?.

ÉL:

¿Qué le digo para justificar que mañana tampoco vendré a cenar?. Puede que sean los remordimientos, pero las últimas veces me pareció que me dirigía una mirada pensativa cuando pretexté la enésima reunión de trabajo. ¿Sospechará algo?. No creo, pero tengo que tener mucho cuidado. ELLA no se merece que la engañe, pero no puedo evitarlo. La quiero, pero después de casi diez años de matrimonio, sentir de nuevo la excitación de la conquista, la primicia del descubrimiento de otro cuerpo femenino...

Eramos eso, solo amantes...

Sus movimientos eran lentos, me disfrutaba. Yo sabia que lo habia calentado porque la tenia bien dura, primero por mi ropa y despues con mis gemidos. El me dijo que no queria venirse aun. Saco su verga la apreto en la base y solo la frotaba contra mi clitoris.

El reloj marcaba las 5.30am de un dulce y caluroso sabado de mayo. Habiamos pasado la noche cogiendo, cogiendo como lo que eramos… amantes. Despues de muchos meses de compartir nuestro tiempo y sentimiento, seguimos en aquel departamento a 10 minutos de la oficina.

Su mano, recorria mis senos, mi jefe me jalo e hizo que quedara encima suyo. Comenzo a besar mis senos, mordia mis pezones y sus manos recorrian mi culo. Nos enrollamos en un beso apasionado. Nuestras lenguas se mezclaban e intercambi...

El perverso juego de un matrimonio (2)

Román, el cornudo esposo, desde su estratégico escondite se regodea viendo como su mujercita se lo hace con el negro y las corridas y los orgasmos empiezan a dispararse...

TÍTULO: El perverso juego de un matrimonio 2

Román, escondido en el salón, no perdía detalle. No pudo evitar bajarse los pantalones y los slips hasta los tobillos y abriéndose de piernas empezar a machacársela como un poseso, intentando no correrse. La tenía durísima, descapullada y la mano derecha iba y venía a lo largo de la picha en un vaivén frenético. Se le cortaba la respiración y más al contemplar cómo la pareja se liaba en un magreo lujurioso y vergonzante. Dolores permanecía de esp...

Antonio... complaciendo tú Fantasia Esther continu

Habíamos sentado a Antonio en una butaca frente al sofá de la sala. Busque un trago se lo entregue y me dirigí a Sherezade, dándole a beber de mi trago, ella tomo la copa y mirándome a los ojos lenta llevo la misma a su boca.

Hola soy Esther una vez más, y hoy quiero compartir con ustedes mi más reciente experiencia. Tengo un amigo llamado Antonio con el que he llegado a compartir sobre nuestra sexualidad, él sabe que soy muy sexual, y yo se que el muere por el sexo. Y fue así como en una de nuestras conversaciones él me comento que daría lo que no tiene por ver dos mujeres haciendo el amor, me dijo que si algún día tuviese la oportunidad no dudaría un minuto en sentarse frente a ellas y masturbarse hasta corrersé, y luego...

La gotera

Unos albañiles me hicieron un buen trabajo en casa.

LA GOTERA

© Yogama // Nº.1 // julio-2005

Me llamo Yolanda, tengo cuarenta y cuatro años recién cumplidos y mi estado civil es casada aunque sin hijos, por los motivos que explicaré más adelante. Nací y vivo en Madrid (España), en un municipio a las afueras, situado a unos quince kilómetros al noroeste de la citada ciudad, denominado Coslada.

Aunque mi pelo natural es castaño oscuro y muy rizado, hace algunos años me lo teñí y alisé, por lo que en la actualidad luzco una media mel...

El perverso juego de un matrimonio (1)

Un matrimonio hace de la infidelidad un juego morboso en el que la esposa le pone los cuernos al marido aparentando ser la más casta y leal de las mujeres.

TÍTULO : El perverso juego de un matrimonio 1

El marido llegó a su casa excitadísimo. No paraba de empalmar y su pequeña polla era, una y otra vez, manoseada por fuera del pantalón. Estaba nervioso, cachondo perdido y sólo pensaba en la furcia de su mujer y en el juego tan morboso que se traía con ella. Se frotaba la bragueta repetidamente mojando los slips negros de líquido preseminal. Eran cerca de las 10 dela noche y el muy cornudo no había parado de trabajar durante todo el día mientra...

Monica la calentona de siempre

No aguanté la calentura de cogerme a la esposa de mi amigo, regrese a su casa otra vez

Mónica la calentona de siempre.

Después de dos meses de haber ocurrido mi sorprendente experiencia con ella (ver el relato Mónica lo acaricia divino), no podía quitar de mi mente la cara de Mónica. Muchas veces recordé sus ojos mirándome, mientras su boca se tragaba un buen tanto de mi palo. Pensé muchas veces en regresar a verla a su casa, pero al final me arrepentía. Pero la calentura es cabrona. Un domingo ya no pude soportar las ganas de cogérmela otra vez y aprovechando que jugaríamos fútbo...