Llegó por fín... la tarde
Continuación de este relato caliente y sensual en el que hago un ensayo de pensar como una mujer, relatandolo en primera persona de la protagonista en cuestión.
La cena comenzó a las 22:30, después de reunirnos en el restaurante todos los comensales, algunos los acabábamos de conocer, pues llegaban directos y no estuvieron con nosotros en la cafetería.
Pedro, no me dejó ni un momento sola, la conversación delante de los otros era una constante broma, donde la risa se nos contagiaba con los chistes y gracias de él.
Tomamos asiento en la mesa, uno al lado del otro. Nuestras piernas entraron en contacto debajo del mantel, produciéndome un cosquilleo ...